jueves, 2 de diciembre de 2010

Vértigos

Luego de dos libros de cuentos llega Vértigos, tierra fértil donde habitan poemas de varias épocas.

ilustración: Pablo Montagna
prólogo: Marga Mangione
Editor: Ruben Sada


Escrito en verso blanco o suelto, este poemario habla de realidades cotidianas pero también de recuerdos y vivencias; de certezas e incertidumbre; de ecosistemas y de tragedias cotidianas; de amores y desamores; de partidas y de retornos, pero por sobre todas las cosas, de búsquedas y de vuelos que sólo la poesía puede brindar.

Para aquellos que degustan los poemas de manera especial, y también para los que se atreven a irrumpir en el umbral de las letras, sin prejuicios ni preconceptos.

La poesía acecha, nos convoca, nos grita. En definitiva, no espera más que el vértigo.


El autor.

sábado, 9 de octubre de 2010

13 CUENTOS OSCUROS EN LIBRARTE 2010






La noche del 8 de octubre se vistió de oscuridad y muerte. Marcelo leyó al público presente seis cuentos oscuros: Hijos de la Coca Cola, Las huellas de sangre, Aquellos caballos blancos y La Cruz del Sur, cuentos de su primer libro. Luego se pudo escuchar Estelas y El ojo en la pared, ambos cuentos aún no publicados, y que formarán parte del libro Otros trece cuentos oscuros, de próxima aparición. Los que se animaron a estar presentes pudieron escuchar a Marcelo, en medio de la oscuridad, iluminado sólo por una luz roja, los cuentos que lentamente se fueron desgranando en el éter.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Presentación de Manos

Manos, el último libro de poemas de Elizabeth Cincotta, fue presentado en LibrArte 2010. En la misma el público presente ha podido degustar la poesía de Elizabeth, con la lectura de algunos de sus poemas.
El evento fue realizado el 5 de octubre pasado. Felicitamos a Elizabeth por su nueva obra.

martes, 5 de octubre de 2010

presentación de Lluvias Torrenciales

Lluvias Torrenciales, el reciente libro de poemas de Juan Pomponio, fue presentado en LibrArte 2010.
Marga Mangione, junto a Marcelo Motta, fueron los encargados de presentar el libro de Juan.
Lluvias Torrenciales es un magnífico libro de poemas, y cabe destacar que fue llevado al teatro por Karina Mariposa Roldán, con amplia difusión.

Felicitamos a Juan por su nuevo libro
Si desean visitar su blog, es el siguiente: http://www.fraguauniversal.blogspot.com/  No se lo pierdan, es realmente
muy bueno.

Presentación de "De Amares"

La presentación de la obra de Karina Mariposa Roldan tuvo lugar en LibrArte 2010. Allí, Marga Mangione, coordinadora y fundadora del café literario del grupo Almafuerte, junto a Marcelo Motta, hicieron la presentación del libro De Amares, un excelente libro de Karina Roldan, en el que se fusionan la danza, la coreografía, y la literatura.
La presentación se realizó el 4 de octubre en el marco de la 5ta Feria del Libro, Artes y Afines, de Berazategui, Pcia. de Buenos Aires.

domingo, 29 de agosto de 2010

13 CUENTOS OSCUROS EN LIBRARTE 2010







En el marco de la 5° Feria del Libro, Artes y Afines "LibrArte 2010" Marcelo Motta, integrante del grupo literario "Almafuerte", fundado y coordinado por Marga Mangione, se hará presente con la lectura de relatos de su primer libro

13 Cuentos Oscuros

Viernes 8 de Octubre 20. 30 hs

Centro de Actividades "Roberto de Vicenzo" // Calle 148 y 18, Berazategui.
Entrada libre y gratuita



miércoles, 18 de agosto de 2010

EL GALEON OLVIDADO

Por el tempestuoso océano se desliza majestuoso y desolado el “Santa Bárbara”.
Las maderas crujen mientras las sogas golpean los mástiles, y ese es el único sonido que se escucha en el galeón español.
La noche lluviosa le rinde honores a esa nave que alguna vez tuviera ochenta tripulantes. Hoy, silenciosa y abandonada, corta el vasto mar y su cadencia bamboleante la asemeja a un cadáver mecido por las olas.
Hace mucho tiempo supo ser un navío señorial, y la tripulación llegó a convertirse en la más famosa de las Islas Baleares. Hasta que un severo motín desencadenó la tragedia una noche de junio del año 1524, y ya el galeón no fue el mismo, y ya los hombres no volvieron a ser lo que habían sido. El terror, la sangre y los lastimeros gritos de los heridos proliferaron en la turbia madrugada de verano. Alfonso Jerez, el capitán, fue arrojado a los tiburones desde el palo mayor, y los fieles a su servicio fueron masacrados a golpes y puñaladas.
Los amotinados, un grueso de cuarenta hombres, al mando del alférez Sebastián Montoya, festejaron aquel día la victoria obtenida, aunque luego, cuando los días se transformaron en semanas, y éstas en meses, los marineros, al no hallar el más mínimo rastro de tierra, fueron muriendo lentamente de hambre, de sed y de cansancio.
Una semana después de que muriese el último de los tripulantes, una espesa niebla gris cubrió a la nave y, más tarde, cuando la misma se disipó, no se supo más del viejo barco. Había desaparecido de las aguas, simplemente se había esfumado.
Dos siglos después cientos de marineros que cruzaban el océano a la altura del Brasil decían haber visto un galeón abandonado surcar el mar. Tres días después lo avistaron en Jamaica unos comerciantes de telas.
En el siglo XIX divisaron el “Santa Bárbara” cerca de las costas de África. Una semana después lo avistaron en el Mar Cantábrico.
Hoy, a casi quinientos años del trágico suceso, los turistas que llegan en sus yates deportivos a las costas de España dicen ver, una vez al año, más precisamente en el mes de junio, a un navío antiguo surcar por la noche las aguas que bañan las islas Baleares. Los pueblerinos de la zona lo bautizaron como “el galeón olvidado”.


Marcelo N Motta
Marzo 2009.

lunes, 2 de agosto de 2010

LIPOSO CUMPLEAÑOS

Les contaré algo acerca de lo que sucedió hace un par de años, cierta noche de plelunio (o plenilunio, según un cultismo), y después de que una fiesta clase A había acontecido en casa, donde habían asistido a la misma las tiernas y utópicas mascotas amigas de mi querido liposo. Ese día festejábamos un cumpleaños más del lipo, el número doscientos cincuenta y nueve.
Luego de que los discos lumínicos se apagaron y después de que las camas energéticas se cargaron lo suficiente con las ondas alfa de mi lipo y de quien les habla, sucedió lo inesperado. Un ladrón entró en la casa. Se trataba de un andrógino fosforescente.
Como ya saben, existen tres tipos de andróginos fosforescentes. Están los amarillos, considerados normales, andróginos sin maldad que conservan el alma limpia. Son los que más abundan, afortunadamente.
Luego, los verdes, los que suelen ser pacíficos, pero que de vez en cuando cometen alguno que otro deslíz moral o ético (obcenidades en la vía pública y desorden escatológico).
Por último se encuentran los andróginos pardos, los cuales, a causa de una malformación en el lóbulo temporal, se ven acometidos por un delirio de ostentación extraordinario. Un andrógino pardo, por nombrar una de sus principales características, se considera el creador del Universo. Sólo le sobreviene la duda y entra en estado catatónico cuando se enfrenta a otro andrógino pardo el cual, obviamente, piensa lo mismo que el primero.
Aunque, de todas maneras, es imposible que dos andróginos pardos se encuentren cara a cara, ya que se repelen a mucha distancia gracias a su sexta extremidad prensil, la que actúa como los antiguos radares cósmicos, evitando así el acercamiento de uno similar.
Además, un andrógino fosforescente de color pardo es muy parlanchín y mentiroso, y es capaz de matar con la mirada a todo aquel que lo observe fijo a los penetrantes ojos.
El lipo y yo lo sorprendimos en el salón donde tengo mi colección de cuadros holografónicos. Por su ubicación en el lugar en penumbras supimos que deseaba robar uno de ellos en especial, la famosa holografonía titulada “Nueces rosas al pie de una escalera caracol”, de Alejo Alexis.
El liposo le gruñó un par de veces, pero aún no sabíamos de qué color de andrógino se trataba. Cuando uno de los discos lumínicos flotantes se encendió gracias a mi orden mental, pudimos comprobar que se trataba, desafortunadamente, de uno pardo.
El sujeto se asustó al ver que las luces se encendieron y lo único que intentó fue mirarnos fijo. Pretendía fulminarnos con su poderosa mirada, pero sabíamos cómo actuar.
Mi mascota, más rápida y habilidosa que él, le lanzó un escupitajo de velocidad tres directamente a su ojo derecho. Eso lo enfureció aún más. El andrógino comenzó a vociferar falacias y a decir que nadie le podía hacer eso a él, a Dios, y que además había encontrado la ventana abierta (no tenemos ventana allí) y que sólo estaba de paso, sin la menor o mayor intención de hacerle daño a nadie y mucho menos robar la tan excitante holografonía “Nueces rosas al pie de una escalera caracol”, de Alejo Alexis.
Le pregunté por qué mentía y me contestó que no, que no mentía y que jamás en su vida había intentado mentir.
—Eso es mentira —dije.
—Claro que lo es —argumentó él—. Pero si le digo que es verdad, va a pensar que le estoy mintiendo, por eso me tomo el atrevimiento de mentirle, para que crea que es verdad.
—Usted me confunde. Váyase —le dije.
—El que se va a ir es usted —respondió. Estaba dispuesto a liquidarme con el único ojo que permanecía abierto.
Comencé a experimentar el peso de su mirada en el interior de mi cerebro. Parecía que iba a estallar en breves segundos, cuando intervino mi fiel liposo. Le arrojó uno de los prismas móviles de mi colección privada, el cual fue a dar en el único ojo abierto del andrógino.
El individuo comenzó a aullar de dolor por su ojo ahora vaciado. Eso no me preocupó. Como saben, los andróginos fosforescentes —sean del color que sean— tienen la asombrosa capacidad de regenerar cualquier parte de su organismo. En tres meses este andrógino volvería a tener sus ojos intactos.
Por otra parte, tuve que evitar que el lipo lo devorase vivo. Protegí al andrógino con una manta de invisibilidad y lo llevé al exterior, a la calle vidriada. Le pedí que nunca más apareciera por nuestro hogar.
—Mientras su pestilente y demoníaca mascota esté aquí, Dios no se inmiscuirá en sus asuntos. Me retiro, ateo. Hasta jamás.
Y así fue, el andrógino pardo se esfumó en el aire con rumbo desconocido.
Desde aquel día no tuvimos más ladrones en casa.
Hace poco encontré al andrógino. Sus ojos se habían regenerado en la gama del celeste, lo que le atribuía cierto aire de importancia. Lo encontré en la calle vidriada. Le vendía prismas móviles a los ocasionales transeúntes.
—El prisma que me arrojó su mascota me sirvió de mucho —dijo, sonriendo.
—Ya lo creo - le contesté, devolviéndole la sonrisa—. Que tenga suerte, amigo.
—Dios creó la suerte —finalizó él, mientras le vendía un prisma a un centauro de tres cuernos.
Y me fui de allí, silbando el tema “Insectos ardientes en un día de verano”, del grupo The triffids.


(Cuento publicado en la revista de ciencia ficción Axxón N° 209, en julio de 2010. Forma parte de "Liposo, una épica del futuro").

miércoles, 14 de julio de 2010

Melissa

Las penetrantes agujas señalaban el final de la tétrica estructura. La capilla del cementerio emanaba aromas de otros lugares, de otros tiempos. El cielo encapotado ejecutaba el preludio de la espesa sinfonía ambiental.
Perturbación en la quietud nocturna.
Un grito místico, dulce, estalló en el cielo. Melissa otra vez.
Cuarenta años vagando en la atmósfera incierta, esperando. La magia se hacía presente allí, todos los días. El aura se agitaba en el viento, sus cabellos angelicales desplegándose ágiles, danzarines.
Gravitaba en el Universo. Lo presentía todo. Experimentaba un desconocido poder. Viajaba constantemente a volcanes y cráteres inhóspitos. Encerraba todos los sonidos del mundo en sus oídos. Penetraba en el débil cerebro de los humanos. Paladeaba su música.
Pero no lo tenía todo. Deseaba descansar. La tierra ansiaba su cuerpo, quería amamantarla, envolverla en el polvo, redescubrirla...

... Y el espíritu sucumbió...

... Descendió los lentos y oscuros escalones de la existencia. Arribó a planos de infelicidad y desconcierto, de herrumbre eterna.
El grito se escuchó por última vez una noche otoñal. Se propagó hasta cien kilómetros de distancia. Llegó a oídos de una hilera de carruajes. El cortejo avanzaba raudo a un cementerio distante. En uno de los carruajes descansaba un cuerpo. La carne y la sangre de Melissa.
Sus cabellos no ondulaban. Sus mejillas apagadas. Sus piernas flácidas no volverían a caminar. La postración de cuarenta años, el coma, había concluído.
Melissa estaba próxima al reencuentro final. Cuerpo y alma se abrazarían por última vez, luego del dilatado sopor...

... Y la tierra abrió sus brazos, y Melissa retornó a ella. Fue envuelta en polvo. Disfrutó ese momento. Logró lo que tanto ansiaba. Descansar...

... eternamente.


Marcelo N. Motta

viernes, 7 de mayo de 2010

PERROS OVILLADOS lll (Soneto)

Esos perros que yacen ovillados,
de la lluvia y el frío guarecidos,
no olvidan lo que son y han devenido
en seres a la calle condenados.

Cola, hocico son uno y los poblados
presienten las penurias y el olvido
de aquellos animales que han sido
por el hombre infielmente abandonados.

Inhumanos los amos no han cumplido
en dar a sus mascotas los honores
y en seres sin amor se han convertido.

En la noche se apagan los colores.
Los perros se convierten en ovillos;
ya el sueño aquieta sus dolores.



Marcelo N. Motta
Agosto de 2007.

martes, 27 de abril de 2010

LIPOSO en la Feria del Libro

Domingo 02 de Mayo de 2010
de 20 a 21 hs

Stand 630 -

Sociedad Argentina de Escritores
Pabellón Azul

El autor firmará ejemplares de su segundo libro

miércoles, 31 de marzo de 2010

"LIPOSO, una épica del futuro" en la Feria del Libro


Domingo 25 de Abril de 2010

de 19 a 20 hs

Stand 630 - Sociedad Argentina de Escritores
Pabellón Azul

NO DEJES DE VENIR!!! EL LIPOSO AGRADECIDO
.

Curriculum Literario

CONCURSO LITERARIO O’HIGGINS 1989- LANUS
- Mención especial en cuento breve por “El diablillo que quiso robar el Sol”.
- Segunda mención en cuento breve por “Esto es verdad (mentira)”.


CONCURSO LITERARIO CIRCULO MEDICO DE QUILMES 1989.
- Tercer premio en cuento breve por “Marche una especial con queso”.


CONCURSO LITERARIO CIRCULO MEDICO DE QUILMES 1990.
- Mención especial en cuento breve por “Esto es verdad ( mentira)”


CERTAMEN LITERARIO MUNICIPALIDAD GRAL. RODRIGUEZ 1990.
- Segunda mención en cuento breve por “Marche una especial con queso”.


FUNDACION CENTRO CULTURAL SAN TELMO 1993
- PREMIO JULIO CORTAZAR: Publicado en antología de seleccionados con el cuento
“Esto es verdad ( mentira)”.
- PREMIO PABLO NERUDA: Publicado en antología de seleccionados con el poema
“Ecopoema I ”.
- PREMIO HORACIO QUIROGA: Publicado en antología de seleccionados con el
cuento “A clase”.


FUNDACION CENTRO CULTURAL SAN TELMO 1994.
- PREMIO PABLO NERUDA: Publicado en antología de seleccionados con el poema
“Nadie puede”.
- PREMIO GABRIELA MISTRAL: Publicado en antología de seleccionados con el
poema “Hoy no me olvido”.



EMBAJADA DE LAS LETRAS- CENTRO DE ARTE URANO 2001. AÑO 1994.
- PRIMER CERTAMEN NACIONAL DE LITERATURA ALFONSINA STORNI: Publicado en antología de seleccionados con los siguientes cuentos:“El oso blanco”, “Hermano perro”, “A clase” y “Aquel y yo”.


CONCURSO LITERARIO CIRCULO MEDICO DE QUILMES 1994.
- Tercer premio en poesía por los siguientes poemas: “A ella”, “Ecopoema I”,
“Perros ovillados” y “Ecos de venas”.


II CONCURSO ANUAL MACEDONIO- EDICIONES OTRAS PUERTAS-MORON
- Tercer premio en categoría cuento por “El bar de siempre”. Publicado en antología.


PRIMER CERTAMEN NACIONAL DE POESIA 1994- EDICIONES DUNKEN.
- Publicado en antología poética con el poema “Ecos de venas”.


CONCURSO LITERARIO CIRCULO MEDICO DE QUILMES 1996.
- Primer premio en el género cuento por “Aquellos caballos blancos”.


CERTAMEN POEMA ILUSTRADO PERIODICO EL ESCORIAL. QUILMES. 1997.
- Segundo premio por “Eclope”, ilustrado por Maridell Carbia.



CONCURSO POEMA ILUSTRADO ORGANIZADO POR KARAJILLO BAR. QUILMES. 1997.
- Primer premio por el poema ilustrado “Mental I”, ilustrado por Maridell Carbia



CANDIL DE KILMES 1997
- Mención de honor en la categoría Creatividad otorgado por la Comisión Coordinadora de Actividades Culturales del Partido de Quilmes.


SEGUNDO CERTAMEN NACIONAL DE POESIA . FM SUR. PROGRAMA BUENOS DIAS CON BUENAS ONDAS. QUILMES. 1997.
- Primer premio en la categoría Adultos por “ Vértigos”.


CONCURSO LITERARIO CIRCULO MEDICO DE QUILMES 1998.
- Segundo premio en poesía por serie de poemas.


PONENCIAS
- “Heavy Metal: Punto de contacto con la literatura”, presentada en las Jornadas Populares sobre Rock Nacional. IES N°1 Dra. Alicia Moreau de Justo, Setiembre 2005.

- “Literatura en la escuela: el fuego inicial”, presentada en las Terceras Jornadas sobre Didáctica de la Literatura: Raros y Malditos: Géneros difíciles en la escuela. Setiembre 2006. IES N°1 Dra Alicia Moreau de Justo.

- La Orestía de Esquilo y las relaciones sistémicas entre sus personajes. Terceras Jornadas de Estudio sobre el mundo clásico. Universidad de Morón. Setiembre 2006.



Miembro de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) de Capital Federal.

Febrero de 2008: Edición del libro “13 Cuentos Oscuros”, publicado por Ediciones El Escriba, con una tirada de 200 ejemplares.

Agosto de 2008: Presentación del libro “13 Cuentos Oscuros” en el Colegio de Abogados de Quilmes, el 08/08/08, con Hugo Yori y Nelida Moodie como panelistas invitados.


Marzo de 2009: Edición de “Liposo, una épica fragmentaria”, publicado por Ediciones El Escriba, con una tirada de 200 ejemplares.

Junio de 2009: Presentación de “Liposo, una épica fragmentaria” en el Colegio de Abogados de Quilmes en junio de 2009, con el publicista Hugo Yori y el escritor Pablo Montagna como panelistas invitados.

Agosto de 2009: Mención en el “Concurso de Cuentos Ciclo de Verano 2009, organizado por el Grupo Literario Almafuerte, con el auspicio de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Berazategui.



VIII CERTAMEN NACIONAL Y III INTERNACIONAL JUNIN PAIS 2009
- Preseleccionado entre los 80 finalistas de 936 concursantes por el cuento breve “Liposa Indigestión”.

Agosto 2010: Publicado en el número 209 de la revista de ciencia ficción en Internet Axxon, con el cuento “Liposo cumpleaños”


Diciembre 2010: Publicado en el número 213 de la revista de ciencia ficción en Internet Axxon, con el cuento “Liposa indigestión”

- Año 2010. Jurado en el 4° Certamen de Poesía Almafuerte- 2008.

- Año 2010. Jurado en el Concurso Literario V Aniversario SADE delegación Bernal- Quilmes.


Abril de 2011: Presentación del poemario “Vértigos” en el Círculo Médico de Quilmes con Marga Mangione, Pablo Montagna, Diego García y Rubén Sada como panelistas invitados.



Mayo de 2011: Coordinó la presentación de libros del Café Literario Almafuerte en la Feria del Libro de Buenos Aires, donde, entre otros, presentó “Vértigos”, su primer poemario.


Noviembre de 2011:   Presentación de “Otros 13 cuentos oscuros” en la Universidad de Quilmes, junto a los escritores Daniel Katinas y Damián Snitifker

Noviembre de 2011:  Publicado en antología “Blanco, Rosado y Tinta”, del III Certamen de Cuentos Hiperbreves, en La Rioja, España.

Abril de 2012: Lectura de cuentos oscuros en el Círculo Médico de Quilmes con producción de Oscar S. Martinez del grupo De Los Actores.

Publicado en la famosa revista Axxon, nro 228, con el cuento “Había sido en el Cáucaso”

Mayo de 2012:   Presentación de “Otros 13 cuentos oscuros” en la 38° Feria del Libro de Buenos Aires, organizada por el Café Literario Almafuerte.


Junio de 2012:    Publicado en la famosa revista Axxon, nro 231, con el cuento “Caprichosa Splebiesa”.


Septiembre 2012:  Premiado por Ediciones El Escriba en el Certamen Nacional e Internacional “Palabras escritas- Palabras dichas” por el cuento “Esto es verdad (mentira)” para integrar una antología.

Septiembre 2012:  Integrante de la Comisión organizadora del 1° Megaencuentro de Cafés Literarios "Berazategui es poesía", organizado por el Grupo Almafuerte.

Octubre 2012: Primera mención y mención especial en el Certamen de Verano organizado por el Grupo Almafuerte, por los cuentos “En la mira” y “La foto”, respectivamente.
Octubre 2012: Lectura de cuentos oscuros en la 7° Feria del libro de Berazategui, con producción de Oscar S. Martinez, y la intervención de Silvia Salgado, Claudia Lorea y Rubén Sada.




martes, 9 de marzo de 2010

NO SENS II

“No sé nada de relatividad” dijo Einstein, mientras caminaba por el bosque petrificado, y se sentaba a descansar en cierta luna que una vez visitó mi primo antes de morir de olvido por algo que ya olvidé y que le había dicho el médico, el mismo que vomitó helado de crema polonesa en la navidad de mil novecientos cuarenta y cuatro, año en que nací seis veces y morí dos.
Mi abuelo había nacido ese año también, lo mismo que mi padre y mi hijo.
- Papá ¿por qué el abuelo tiene la misma edad que yo? –preguntó mi hijo Adriano.
Antes de que pudiese darle una respuesta, vomitó un centenar de flores de color azul, las mismas que había comido el médico del que les hablé, si es que les hablé de algún médico.
Mientras mi hijo vomitaba flores, mi perra jugaba baloncesto con el ganso de mi vecino, el señor Lux Solar. No digo con esto que el señor Lux Solar sea un ganso, sino que su mascota, un ganso verde, es campeón de baloncesto y ahora le enseña handball a mi perra, que es experta jugadora de baloncesto.
El cometa Halley tocó el timbre en casa para decir que hoy no se mostraría al mundo. Pero no pudo cumplir con su palabra. Cientos de periodistas lo acechaban en el jardín
trasero de mi casa, para sacarle fotos y verlo, quizás, por última vez.
En tanto yo, en esta dimensión, sostenía una conversación por teléfono con un teléfono. El teléfono me decía que deseaba comunicarse con mi teléfono, no conmigo. Yo le
expliqué una y mil veces una que los teléfonos no hablan con teléfonos. Entonces, repentinamente, la comunicación se cortó, y manó mucha sangre.
Yo fuí a la cocina por vendas y le apliqué una, y así la comunicación volvió, aunque en
ese momento yo no tenía el menor deseo de hablar con alguien. Así fue que enmudecí por cuatro años, luego de los cuales volví a mover la lengua. Después de decir “voy a hablar nuevamente”, dejé de hablar para siempre, y ahora lo único que hago-además de estudiar nueve idiomas, cuatro carreras universitarias, tres terciarias, y cantar boleros en el bar de un amigo- es escribir lo más que puedo mis diarias experiencias de vida. En este momento soy cantante de un grupo de rock que actúa sin público, porque de ese modo es como la gente nos escucha mejor. A mí me seduce salir al escenario y contemplar la soledad de las butacas. Ahora los dejo. Estoy a punto de volver a convertirme en sapo, y no sé cuánto va a durar mi existencia como buey.
Prefería la vida anterior, cuando era una silla y todo el mundo se alejaba de mí ya que decía que era una silla llena de chicles y caramelos pegajosos. Una vez fui un zapato y otra una lagartija. Estoy apremiado. Cuando vuelva a mi estado natural, seguiré escribiendo para ustedes, si es que todavía están ahí, aguardando. Otra vez será, o no.



Marcelo N. Motta
Octubre de 1995.

sábado, 6 de marzo de 2010

Transmutación

La felicidad representa, entre otras cosas, compartir momentos inolvidables con la persona que uno ama, sea ésta extraterrestre, ente espiritual o ser humano.
La felicidad es mucho más que la superficialidad de determinada situación. Es la vida, el tocar el cielo con las manos insatisfechas de amor. La certeza de romper una rutina “rutinaria”.
El sentir que uno existe, que uno es.
El placer de saberse vivo. El poder agradecerle al otro todo lo que uno experimenta con firmeza gracias a su presencia y a su benévola aura. Presencia gracias a la cual uno se convierte en un dios en segundos. Segundos que duran siglos. Siglos plenos de armonía, cordura y éxtasis.
Podemos transmitirle a esa persona (o deidad) todos aquellos sentimientos que anidan en nuestro corazón, ya que uno es una persona con corazón, no un simple pedazo de carne. Porque un pedazo de carne sin sentimientos es sólo eso: un pedazo de carne. En cambio, un pedazo de carne con sentimientos puede ser una persona, un perro, un pájaro o una ballena.
Me regocija mi capacidad de metamorfosis. Puedo manejarla a voluntad cuando lo deseo.
Por momentos soy un vulgar escarabajo y luego un rinoceronte africano. Por supuesto que no puedo tener los mismos sentimientos que ellos. ¿Qué sentirán por el humano? ¿Compasión, respeto, temor? ¿Quién me lo puede contestar? ¿Qué secretos encierra un caballo de ciudad? ¿Y un babuino selvático?.
Perdurables existencias se cobijan en su interior. Huellas de vidas pasadas emanan formando un misterio insoslayable. Al igual que los misterios y mitos del hombre, del ciudadano medio desarrollado. ¿Qué nos puede decir un individuo de esta naturaleza? ¿Que es feliz, que tiene todo lo que desea, o que simplemente se adapta al entorno que lo rodea? No. Nada de eso.
Pienso que el ciudadano es la desfiguración del ideal humano. Es como un espejo roto y compuesto, el cual, por más que intente reflejar la perfecta armonía del ser, carezca de todo sentido hacerlo. Ya que un espejo roto no se compone nuevamente. Es irreversible.
El ser humano es, de algún modo, irreversible. No puede componer sus legendarios errores. No puede responder a sus mitos y obsesiones. No puede contestar a las preguntas que, desde tiempos inmemoriales, le hace el hombre primitivo, el pitecantropus erectus. El hombre trata de encontrar su camino, aunque esto suene frívolo. El camino perfecto que a todo humano se le niega. El sueño de llegar a algo que, en la gran mayoría de los casos, se ve coartado por la invasión de agentes perturbadores, los que se empeñan en hacer todo lo posible por destruir sus sueños.
Aunque lo triste de todo es que los sueños, sueños son.
Nuevamente me estoy transfigurando. No sé en qué me convertiré esta vez. Mi cuerpo cambia gradualmente. Ya no soy el mismo. La piel se estira, los miembros se reproducen. Me estoy convirtiendo en una araña. Mi dermis, cubierta de pelo negro, se va conmigo. Los dejo. Me dispondré a construir mi tela artística.

Marcelo N Motta
Año 1989.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¡Al diablo con el Soñador Sensorial!

“Señora, señor, si usted no adquirió todavía el soñador sensorial, no vive en el siglo treinta y tres. Para usted, para sus hijos, para su familia, el soñador sensorial le permite visualizar la imaginación en colores. El soñador sensorial es... ¡la imaginación en casa!. ¡Téngalo ya!...”


Apagué la holopantalla. Enmudeció, y el locutor se desvaneció mágicamente. Largué un suspiro de cansancio. Mi esposa me acompañaba, de igual forma que mis hijos, quienes habían faltado a Genética ese día. El ambiente olía a família esa tarde de otoño.
Nosotros habíamos adquirido el tan famoso y publicitado soñador sensorial. Desde el mismo momento en que este singular y abominable aparatejo llegó a nuestro hogar, empezó a causarnos problemas. A partir de ese día nuestros hijos no cesaron de crear una serie interminable de mascotas para sus juegos. Llenaron la casa de toda clase de animales exóticos, producto de sus cerebros vírgenes, desde elefantes voladores rosados y ratas zancudas y con plumas hasta zinópteros de laguna con cola. Jonás, de cinco años de edad, no tuvo mejor idea que imaginar a diez Jonás como él. Hasta hoy no sé cuál es el verdadero.
Mi esposa, en un comienzo, tuvo temor a raíz de las posibles consecuencias que podría acarrear este artefacto, aunque luego de un tiempo se animó a utilizarlo. Esto hizo que yo enfureciera más aún. Eduina no tuvo otra idea que la de imaginar un tipo de hombre distinto cada día. Aprovechaba las ocasiones en que yo trabajaba o no estaba en la casa, para acostarse con ellos. De todas maneras, no puedo reprocharle nada. Yo también ocasiono mis propios placeres. Eduina me tienta a ello. Algunas veces hacemos cama redonda entre todos y nos divertimos mucho.
Alli viene mi otro hijo, Lutecio, con su amigo Albert Einstein. Le dije mil veces que no lo interrumpiera en su trabajo. Uno de estos días le esconderé el control remoto. Igual que nuestra mucama, una sirénica de Celene. Me vuelve loco todo el maldito tiempo de mi vida. Siempre imagina y trae a mi casa a todos esos músicos mugrientos que hacen tecnopunk. Ya le he dicho que le tengo permitido sólo un grupo por semana. Pero ella me llena la casa con una sarta de borrachos y prostitutas. ¡Ya me están sacando canas turquesa!.
Tendré que ponerme firme con ellos. Pensar que uno hace todo por la familia y ésta le toma a uno la mano, y luego el brazo.


La semana pasada Alina, mi hija de doce años de edad, utilizó el soñador sensorial para crear una guerra. Casi la aporreo cuando el ejército vino a quejarse. “Papá, sólo quería jugar con mis soldaditos” –dijo ella. Me hizo un gesto como diciendo “no me pegues”. Entonces allí se me ablandó el corazón y le dí un tierno beso en la mejilla, en señal de perdón.
“Nunca más lo volveré a hacer” –dijo Alina, con una gran sonrisa.
El soñador sensorial tiene también sus ventajas. Mis hijos no tienen problemas con sus tareas escolares, e incluso se les tornan más llevaderas. Sócrates o Platón aparecen en casa cuando la clase se trata de Filosofía. Victor Hugo, Borges o Samuel Taylor Coleridge colaboran cuando la clase es sobre Literatura. Mozart o Rachmaninov también hacen lo propio en las clases de Música. Les dije repetidas veces que no molestaran a los muertos, pero no me hacen caso. A veces se extralimitan. Creo que uno de estos días voy a venderle el soñador a mi suegro. El lo utilizaría más que nosotros. Podría hacer desaparecer a la bruja de su señora. Lo que el hombre necesita es a otra mujer, y se lo dije muchas veces, pero tampoco me hace caso. Vive hora tras hora acosado por ella. ¡En fín!. Si no lo hace él, lo haré yo, y todo quedará en familia...

... ¡pero!. ¿Qué es esto? ¡¿Una caverna, oscuridad, y fuego... y más fuego?!. ¡Querida!. ¡¿Otra vez me mandaste al infierno?!...



de "LIPOSO, una épica del futuro", el segundo libro de Marcelo Motta

martes, 27 de octubre de 2009

Sobre el arte de escribir

¿Para qué escribir? ¿Cuál es la necesidad?. La pregunta es fácil, pero la respuesta no es tan sencilla, o en todo caso, no existe una única respuesta.
Intentaré sólo algunas de ellas. Uno puede escribir para sentirse libre, porque con la escritura podemos liberarnos interiormente de miedos, angustias, ansiedades. Uno cuando escribe vuelca en los personajes que crea muchas cosas, sentimientos que tienen que ver con nosotros mismos, y al personaje lo nutrimos de conflictos y de rasgos éticos y morales particulares; rasgos que, sin embargo, rechazamos por incompatibles con nuestras creencias y tradiciones.
Por ejemplo, uno rechaza la delincuencia pero puede crear un personaje que delinque. Se puede crear un personaje absolutamente desagradable, sin ser nosotros mismos personas así. Le puedo tener fobia a las arañas, pero puedo manifestar en un personaje su encanto por ese artrópodo. Es decir, cuando uno escribe no se puede olvidar de sus temores, de sus valores y de sus disvalores.
Otra respuesta posible es que escribimos para comunicarnos. De hecho, cuando realizamos una obra literaria, ya sea cuento, poema o novela, estamos entablando una relación comunicacional con el receptor o lector. Le estamos comunicando una información que puede ser parcial o total. En el caso de ser parcial, el lector es pasible de completarla. La comunicación, en ambos casos, se da, ya que el feedback o la retroalimentación se establece cuando el receptor lee la obra. La respuesta no la tenemos inmediatamente, pero la intuimos. En algunos casos la respuesta viene a través de una crítica, por ejemplo en un taller literario. Es allí donde la comunicación entre el autor y el lector se ve en todo su esplendor. Y donde el feedback fluye. Allí el autor “se siente” leído por otros autores que además son lectores. El autor a su vez, se convierte en lector a la hora de conocer la producción de los talleristas.
Otra posible respuesta del para qué escribimos puede ser ésta: escribimos para satisfacer una necesidad. La necesidad de mostrarnos ante los demás, la necesidad de decirle a alguien que lo queremos. La necesidad de satisfacción personal. Por amor al arte, como se dice por ahí. Porque el amor al arte es por una necesidad de amar lo que hacemos y lo que tanto nos gusta.
Yo soy de la opinión que cualquier persona puede escribir. Si quiere, y si tiene la necesidad de hacerlo, puede. El pulir estilos y el fatigar el sendero de la literatura, por utilizar un verbo borgiano, lleva tiempo. Pero nunca es en vano.
Ya sea por satisfacción personal, ya por una imperiosa conveniencia de publicar un libro, escribir es necesario. Tan necesario como el aire que respiramos a cada segundo.


Marcelo N Motta

miércoles, 21 de octubre de 2009

El porqué del título “Liposo, una épica del futuro”

Antes de definir lo que es el libro, voy a decir lo que no es el libro:
No es novela, porque no presenta la estructura de una novela
Tampoco es ensayo.
No es sólo un libro de cuentos, porque si bien hay relatos, la estructura del libro no es la propia del libro de cuentos.
El libro habla de una épica fragmentaria. Antes explicaré qué es una épica.
Definición de épica:
La poesía épica es un género literario en el cual el autor presenta de forma objetiva hechos legendarios o ficticios desarrollados en un tiempo y espacio determinados. El autor usa como forma de expresión habitual la narración, aunque pueden darse también la descripción y el diálogo. En algunos casos, la épica no es escrita, sino más bien contada oralmente por los rapsodas. Esta alternancia de discursos tiene como origen la observación aristotélica de la diferencia entre mímesis y diégesis, es decir, entre narración y descripción (o sea, entre lo que se cuenta y lo que se describe).
En el caso particular de Liposo, una épica del futuro, tomé el estilo y los recursos de la épica tradicional, fundamentalmente la del poeta Homero, para construir el libro. El libro está dividido en cinco partes:
TIEMPO PRESENTE: un secreto revelado
TIEMPO PRETERITO: Los libros antiguos
TIEMPO PRETERITO: Los relatos
MISCELANEA COSMICA
TIEMPO PRESENTE: Epílogo
Todo lo que se refiere a los libros antiguos y a la miscelánea cósmica, excluyendo los relatos, es fragmentario. ¿Por qué esto es así? Porque quise rescatar el espíritu, el carácter eminentemente fragmentario que subyace en el mito. De hecho, los mitos son así, fragmentarios, y se van alimentando con el tiempo, hasta crecer, multiplicarse y convertirse en una bola de nieve imposible de frenar. Así como crecen los mitos, crecen también las distintas voces que hablan sobre ellos. Es por eso que pretendí emularlos creando una cantidad de opiniones, referencias, descripciones y curiosidades propias de todo mito y leyenda. Además, como referí antes, está presente el elemento que distingue por un lado lo que es narración y por el otro pura descripción. En “Liposo, una épica del futuro” hay cosas que pasan, que ocurren, y otras que describen, que hacen referencia a un personaje de tal constelación, que presenta tal particularidad, o a algún planeta de tal sistema estelar ubicado en tal lugar, etc. Eso es lo puramente descriptivo, sin dejar de lado siempre la narración, lo que ocurre con estos personajes y con estos planetas nombrados en el libro.
El liposo nació con un cuento titulado “Lipo, mi liposo”, allá por la década del noventa, luego del cual vinieron más cuentos en donde el liposo interactuaba con otros personajes, y todos esos personajes se repetían en algún que otro cuento, hasta que llegaron a este libro. Qant nació luego del liposo, para la mitología fragmentaria posterior.
Otra cuestión es el tiempo. No sabemos en qué tiempo transcurre todo. En el libro no van a encontrar ninguna referencia a un año o siglo en particular. Sólo van a encontrar referencias como “en el siglo tal, antes de la Era de la Mosca, o en el siglo tal, después de la Era del Abejorro, etc. Pero el lector no sabe si el tiempo del relato transcurre quinientos años en el futuro, o un millón de años, o cinco mil millones de años. Para facilitarles la lectura, les puedo decir que los dos personajes iniciales, es decir, Sly y Ayden, que abren y cierran la obra, estarían, por ejemplo, un millón de años en el futuro, y la mitología descripta estaría a cien mil años en el futuro. Para ellos esa mitología es una mitología pasada, pero para nosotros es una mitología futura. Nosotros nos tenemos que ubicar en la piel de Ayden y de Sly y pensar que lo que van a ver a través de una holografonía es el pasado remoto. En ese pasado remoto se ubica el personaje principal del libro, el liposo. O sea que Ayden y Sly están alejados de la época del liposo miles o tal vez millones de años en el futuro. Es como Homero quien, viviendo tal vez en el siglo VIII o VII antes de Cristo, escribió La Iliada, relatando hechos y personajes que acontecieron en el siglo XIII o XII Antes de Cristo, aunque no se sabe a ciencia cierta si existió Homero, y si es que hubo uno o más rapsodas que escribieron la Iliada. Tampoco está comprobada la historicidad de la guerra de Troya y muchos de los héroes que intervienen provienen de la ficción, no de la historia, pero éste es un tema que llevaría mucho más tiempo como para desarrollarlo hoy aquí.
Sé que el libro no es fácil de leer y se van a encontrar además con personajes que se contraponen en sus declaraciones, con mitos que se anulan mutuamente y con contradicciones entre uno y otro mito. Todo esto es privativo de las Mitologías griega y romana. A veces los mitos se contraponen entre ellos, o se desdibujan en el tiempo, se transforman y cambian completamente. Todo eso es lo que quise lograr (no sé si lo logré efectivamente) con “Liposo, una épica del futuro”.


Marcelo N Motta

miércoles, 14 de octubre de 2009

Hijos de la Coca Cola

Ellos eran dos amores. Los rostros juveniles contrastaban con sus cuerpos excesivamente rellenos. Eran gemelos. No tenían amigos, y mucho menos amigas. Eran tímidos y les decían los hijos de la Coca Cola porque bebían cantidades interminables de esta bebida.
Tenían hábitos insólitos. No salían de noche, no frecuentaban chicas, babeaban todo el tiempo y dormían siempre en una misma cama. Sólo Dios, y el alma de su madre, saben lo que ellos hacían por las noches, en la inicua soledad de su cuarto.
Ya, en el comienzo de una nueva jornada, reían, babeaban y tomaban Coca Cola.
Una vez llegaron a pelear de manos por una botella de Coca Cola. La botella terminó su vida en el piso de mármol de la cocina.
Los gemelos se arrodillaron en el piso y, como si fuesen gatos, lamieron todo el líquido derramado.

Ellos eran dos amores. Cierta tarde de verano Raúl –que así se llamaba uno de los gemelos- vomitó Coca Cola en el piso de mármol. Emilio, el menor por un minuto, y sin el más ligero atisbo de asco, bebió esa mezcla originada en el propio estómago de su hermano.
Habían perdido a su madre hace cinco años, de una manera injusta. Un desconocido, después de hacerle el amor dos veces en un prostíbulo barato, la desechó drásticamente y por causas inciertas de un tiro en la cabeza. Emilio y Raúl nunca más la volvieron a ver, desde aquel día en que ella había ido a comprar una Coca Cola para sus dos amores, y no regresaría.

Ellos eran dos amores. Pasaban las tardes con su padre, un hombre duro y reservado, que despreciaba a sus hijos por haber nacido de esa forma.
Pero ellos no comprendían, únicamente reían y bebían Coca Cola. Muchas veces, cuando caminaban descalzos por la ciudad, observaban un cartel luminoso con la marca de su gaseosa favorita. Entonces detenían su marcha, y se quedaban horas mirando aquella publicidad inerte, y sólo la noche interrumpía su circuito mental y volvían a su hogar, a esa extraña habitación donde pasaban la mayor parte de su vida, ya bebiendo Coca Cola o tal vez entregados a otro tipo de juegos.

Ellos eran dos amores. Cuando llovía, salían al patio trasero y abrían al extremo sus bocas y gozaban, porque para ellos eso no era agua, sino Coca Cola, entonces recibían el líquido del cielo con placer, y se retorcían de alegría, y levantaban los brazos como queriendo atrapar todas las gotas de una sola vez, y se largaban a llorar histéricamente cuando dejaba de llover, y al instante su padre salía al patio, los tomaba de los pelos y, entre una cachetada y otra, los encerraba en su cuarto, y los niños se calmaban y se acostaban juntos, como siempre, en una misma cama.
Tal vez porque un día el padre les prohibió la Coca Cola en esa casa, ellos comenzaron a robar. Subían a los colectivos y robaban carteras y billeteras, con el único fin de conseguir dinero para comprar –según ellos- la más maravillosa gaseosa del mundo.

Ellos eran dos amores. Cierto día, en un baldío cercano a la casa, golpearon a una niña de once años porque no traía dinero encima. La niña fue golpeada ferozmente y, casi sin aliento y con dificultad, logró escapar.
El padre de los niños, al enterarse del hecho, fue en busca de sus dos amores. Los trajo a la casa y los introdujo en esa habitación tan familiar y placentera para Emilio y Raúl. Con un cinturón de cuero negro, de hebilla metálica, los castigó duramente. Cuentan los vecinos que el alboroto y los gritos en aquella casa fueron aterradores, pero más tarde esos gritos de dolor se convirtieron en risas histéricas, ya que al ver la sangre de sus heridas, los gemelos se dieron cuenta de que no era sangre, sino Coca Cola. Entonces, el llanto y el dolor se trastocaron en placer y las risas, tímidas primero, provocativas luego, llegaron a la histeria, y no pararon de reír hasta que su padre los desmayó de un golpe en la cabeza a cada uno, y los abandonó allí, en la fría oscuridad de ese cuarto.
En ese preciso momento, los gemelos decidieron que su padre no les convenía, y que tenía que desaparecer de esa casa para siempre...

... una noche de intenso frío, a causa de una anónima llamada telefónica, la policía llegó a la casa. Los oficiales, algunos de ellos muy jovenes, no podían creer lo que vieron sus ojos en el baño.
Allí, en una bañera repleta de Coca Cola, yacía inmóvil el cuerpo en descomposición de un hombre de unos cincuenta años de edad, la palidez espectral en el rostro, la boca en un gesto de horror. Le faltaban los ojos. Las cuencas estaban ocupadas por dos tapas metálicas de Coca Cola. En una pared lateral se leía, impresa con sangre, una leyenda:

COCA COLA ES AZI. LA VIDA TANVIEN.


Risas que provenían de un pasillo llegaron a oídos de los policías. Risas histéricas desde una habitación alejada. Los policías forzaron la puerta. Entraron y encendieron la luz.
Abrazados uno al otro, completamente desnudos, los gemelos lloraban de risa, y no detuvieron el llanto cuando la policía entró.
Se besaron y se estrecharon las manos, sus dedos entrelazados. En una mesita de luz, junto a la cama, un par de ojos negros contemplaba la escena desde el interior de una botella de Pepsi vacía. Contemplaba a sus dos amores.


Marcelo N Motta

Gacetilla de prensa

El escritor Quilmeño Marcelo N. Motta, Galardonado en concurso Literario Internacional



El escritor Quilmeño Marcelo N. Motta ha sido galardonado entre cientos de participantes de la República Argentina y de otros países del mundo como Brasil, México, Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Suecia, Canadá, Cuba, Finlandia, EEUU, Honduras, Israel, El Salvador, Nicaragua, Francia, Uruguay, Puerto Rico, España y Polonia con MENCIÓN DE HONOR en el OCTAVO CERTAMEN INTERNACIONAL DE CUENTO Y POESÍA JUNINPAIS2009, concurso auspiciado por la Secretaría de Cultura de la República Argentina declarándolo de Interés Cultural, el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires declarándolo de Interés Provincial y el Intendente de Junín declarándolo de Interés Municipal y que están facultados para acceder a los primeros premios, los que recién serán develados el día 3 de octubre durante el VIII FIN DE SEMANA INTERNACIONAL DE LAS LETRAS EN JUNINPAIS2009, en el acto programado en el teatro municipal "De la Ranchería" de esa localidad.


Se presenta en Librarte 2009

En el Centro de Actividades Recreativas, Deportivas y Culturales “Roberto De Vicenzo, del 2 al 12 de Octubre se desarrollará en Berazategui la 4º Feria del Libro “Librarte 2009”. En este importante evento de la zona sur, Marcelo Motta presenta “LIPOSO una épica del futuro”, su segundo libro.
El escritor quilmeño estará el día 6 de Octubre a partir de las 18:30 en donde los visitantes podrán hablar con el artista y firmará sus ejemplares.

Venta de libros

LIBROS EN VENTA EN FORMATO DIGITAL A U$S 10 (SÓLO FUERA DEL PAIS)

MEDIANTE GIRO POSTAL POR WESTERN UNION



SI DESEAS EL LIBRO EN FORMATO PAPEL SÓLO ESCRIBÍ A ESTE MAIL:



marcelusmottae@hotmail.com



Y ME COMUNICARÉ CON VOS A LA BREVEDAD PARA FIRMARTE EL LIBRO



nota: Los precios que figuran debajo sólo son validos en Argentina



OFERTA!!!! SI LLEVAS "13 CUENTOS OSCUROS" Y "OTROS 13 CUENTOS OSCUROS" SÓLO PAGÁS $55





13 Cuentos oscuros $30



Otros 13 cuentos oscuros $35



Vértigos (poemas) $30



Liposo, una épica del futuro (cuentos) $30

Con el escritor Pablo Montagna en la UNQUI

Con el escritor Pablo Montagna en la UNQUI

con el escritor Diego Garcia en la UNQUI

con el escritor Diego Garcia en la UNQUI

con Silvia Schujer en Librarte 2011

con Silvia Schujer en Librarte 2011

con Eduardo Sacheri en Librarte 2011

con Eduardo Sacheri en Librarte 2011

con Marcelo Di Marco en Librarte 2011

con Marcelo Di Marco en Librarte 2011

con Rafael Spregelburd, el hombre de al lado, en La Feria del Libro

con Rafael Spregelburd, el hombre de al lado, en La Feria del Libro

con Daniel Aràoz, "el hombre de al lado", en La Feria del Libro

con Daniel Aràoz, "el hombre de al lado", en La Feria del Libro

con Ana Marìa Cabrera en Librarte 2011

con Ana Marìa Cabrera en Librarte 2011

Tapa y contratapa de LIPOSO, una épica del futuro


el público en la presentación de 13 Cuentos Oscuros

foto para "13 Cuentos Oscuros"


Presentación del Liposo

Tapa 13 Cuentos Oscuros

presentación 13 Cuentos Oscuros

presentación 13 Cuentos Oscuros

presentación 13 Cuentos Oscuros

presentación 13 Cuentos Oscuros

Marcelo en la Feria del Libro 2010

Con los chicos del taller literario de Telma Quiroga

Leyendo en el taller literario de Telma Quiroga, en la Sdad. de Fto. Tomás Torres, Ezpeleta

Leyendo un relato

mención del Café Literario Almafuerte

Marcelo junto a su esposa Silvia y a Marga Mangione, fundadora del café literario "Almafuerte"

Marcelo con Alberto Laiseca en Librarte 2009

con Virginia Faiad en Librarte 2009

Con Alberto Laiseca y el querido Jorge Barreiro en Librarte 2009

Librarte 2008- Presentación de 13 Cuentos Oscuros

Hugo Yori y Marcelo en la presentación de "13 cuentos oscuros"

Presentación LIPOSO, una épica del futuro

Presentación LIPOSO, una épica del futuro
Panelistas: Hugo Yori y Pablo Montagna con Marcelo


Presentación de LIPOSO

Leyendo un cuento en el Café Almafuerte, coordinado por Marga Mangione
CAFE LITERARIO ALMAFUERTE PRESENTA:
LIPOSO, una épica del futuro

(el segundo libro de Marcelo Motta)
Martes 6 de octubre 18.30 hs Sala 2 Feria del Libro de Berazategui LIBRARTE 2009
Centro de Actividades Deportivas, Culturales y Recreativas “Roberto De Vicenzo”
calles 148 y 18 - Berazategui

entrada libre y gratuita

LIPOSO, una épica del futuro

LIPOSO, una épica del futuro
Tapa y contratapa original del libro